miércoles, 28 de enero de 2009

'El Coloso' no es de Goya.



El cuadro llegó al Prado en 1931 procedente de un legado particular y desde entonces estuvo considerado como obra del Goya moderno. Con el paso del tiempo surgieron voces críticas que afirmaban que no pertenecía a Goya, sino a algún discípulo suyo, no estaba firmado por el maestro, no se conocía su cronología exacta, no aparece citado en ninguna documentación de la época del propio Goya. Así fue como en junio de 2008 el rumor que corría entre los especialistas en pintura salto a la prensa, y el Museo del Prado afirmaba que "casi seguro" no se trataba de obra de Goya, avanzando unos estudios que se estaban realizados y que se acaban de publicar.
Tras unos meses, El Prado hizo el lunes 26 de enero público lo que ya se sospechaba desde 1991, cuando se organizó la exposición “Goya. El capricho y la invención”: que “El Coloso” no pertenece a Goya. Para ello ha sido determinante el descubrimiento de las iniciales “AJ”, pertenecientes posiblemente a Asensio Julià (discípulo de Goya), en el cuadrante inferior izquierdo de esta pintura por parte de José Luis Díez -jefe de Conservación de pintura del siglo XIX.

Manuela Mena, jefa de Conservación de Pintura del siglo XVIII y de Goya, aludió en junio de 2008 a cuestiones "estilísticas" para constatar que la obra "se aleja de Goya completamente". Pues se ha corroborado la existencia de "pinceladas dudosas", "incoherencias luminosas", "falta de precisión" y "trazos no acabados" lo que ha llevado a desvincularla del pintor aragonés.
Además, "La radiografía reveló una composición diferente bajo la que hoy conocemos ya que el gigante aparecía de frente con el brazo izquierdo apoyado en la cadera y el derecho por detrás de la cabeza del coloso actual. Además hay otro ajuste fundamental en esta última pues se le quedó estrecha la cintura y la aumentó", dijo Manuela Mena quien recordó, por el contrario, que Goya siempre tenía en su cabeza perfectamente definidas sus composiciones que trasladaba al lienzo como tales.
Asimismo, la jefa de Conservación del Prado, aludía al paisaje que aparece en 'El Coloso', "ligeramente sucio" y lo comparó con otros de Goya, "siempre claros y naturalistas", como puede verse en 'La fabricación de pólvora y balas' o en 'Las Lavanderas', por ejemplo. "Las nubes que cubren la cintura del Coloso han sido realizadas a espátula con una mezcla de blanco, azul y rosa, algo que no se ve en Goya", añadió.
La anatomía del personaje central ha sido otro de los argumentos de la especialista para asentar su teoría: "El brazo del Coloso es una de las zonas menos cercanas a Goya de toda la composición ya que es efectista y no define la anatomía con el conocimiento que desgranó Goya", dijo. A ello sumó las "incoherencias luminosas" que presenta ese brazo.
Manuela Mena se centró también en el resto de personajes y detalles que completan la composición y llamó la atención sobre un hombre que cae "del revés" del caballo ("jamás lo pintó Goya así"), la falta de terminación de las manos, brazos y piernas y la "enorme cantidad de pinceladas dudosas y escasa precisión" en la realización de una tartana.
La manada de toros que aparece en el lienzo está realizada a base de "pinceladas sueltas que se entrecruzan y que no acaban de terminar esas figuras", por otro lado bien conocidas y rematadas los cuadros de Goya. Lo mismo ocurre con el burro, "que parece de peluche" frente a los asnos pintados por el aragonés "perfectos en la definición del animal", indicó Manuela Mena.
Finalmente, todo lleva a la conclusión de que la obra se trata de un "pastiche" es decir una formada a partir de detalles copiados de otras obras, inspirada, claro está, en cuadros y grabados de Goya, como la estampa de "El coloso" de la serie de "Los desastres de la guerra".




Información obtenida de varios diarios: La Vanguardia y El País.

1 comentario:

  1. Yo vi ese cuadro en el Museo del Prado, el único al que he ido, y ahora resulta que no es de Goya, menuda faena,...En fin, ¿y quién lo pintó entonces? Porque si no es de Fco Goya, el autor también merece la pena, más que nada por emular al genio, que dicho sea de paso, es mi pintor favorito. Aunque el Coloso no se suyo, huerga decir.
    Ya en otro momento te leo. ¿Okey?

    Yo también me alegro cuando veo que me comentas.

    1 abrazusco

    ResponderEliminar