lunes, 27 de abril de 2009

Las Brigadas Internacionales.



A las Brigadas Internacionales

VENÍS desde muy lejos... Mas esa lejanía,
¿qué es para vuestra sangre que canta sin fronteras?
La necesaria muerte os nombra cada día,
no importa en qué ciudades, campos o carreteras.

De este país, del otro, del grande, del pequeño,
del que apenas si al mapa da un color desvaído,
con las mismas raíces que tienen un mismo sueño,
sencillamente anónimos y hablando habéis venido.

No conocéis siquiera el color de los muros
que vuestro infranqueable compromiso amuralla.
La tierra que os entierra la defendéis, seguros,
a tiros con la muerte vestida de batalla.

Quedad, que así lo quieren los árboles, los llanos,
Las mínimas partículas de la luz que reanima
Un solo sentimiento que al mar sacude: ¡Hermanos!
Madrid con vuestro nombre se agranda y se ilumina.

Rafael Alberti.
Madrid, diciembre de 1936


“No os olvidaremos: y cuando el olivo de la paz florezca entrelazado con los laureles de la victoria de la República Española, ¡volved!
¡Volved a nuestro lado! Aquí tendréis vuestra patria, los que no la tenéis. Amigos, los que deben de vivir privados de amistad, y todos, afecto y reconocimiento de todo el pueblo español que hoy, como mañana grita y gritará:
Vivan los héroes de las Brigadas Internacionales!”


-Pasionaria- Discurso de adiós a las Brigadas Intencionales.





Las Brigadas Internacionales eran una formación militar de voluntarios extranjeros que participaron en la Guerra Civil española para defender la Segunda República, los brigadistas vinieron a luchar movidos por su ideología antifascista. Algunos de estos vinieron a luchar por algo que en su país ya no podían hacer más, como podían ser los alemanes o los italianos. Estos brigadistas no portaban ningún tipo de ayuda armamentística sino que venían con muy pocas cosas, incluso algunos nada más venían con lo que llevaban puesto, una vez aquí se les alimentaba y se les daba armamento.

El gobierno constitucional de la Segunda República autorizó la formación militar de las Brigadas Internacionales el 22 de octubre de 1936.

Las Brigadas Internacionales van a participar decididamente en diversas de las principales y decisivas batallas de la Guerra Civil: las de la Ciudad Universitaria madrileña, el Jarama, Brunete, Belchite y la larguísima batalla del Ebro.

Pero, ¿por qué Albacete?

El gobierno de Largo Caballero elige Albacete como sede y lugar de concentración de las Brigadas Internacionales. Las razones son varias: la más importante es la buena ubicación y posición estratégica. Estaba al centro de toda la zona republicana, bien comunicado por carretera y tren, por tanto era una zona idónea para el suministro de armamento y brigadistas, intermedia con Barcelona y Alicante (unos para la zona fronteriza y otros para zona marítima). También era importante la poca presencia anarquista en Albacete (que hubiese dado problemas por oposición, en Cataluña ponían muchos impedimentos). Otro elemento importante a tener en cuenta como causa para la instalación de la sede de las Brigadas Internacionales en Albacete, era la facilidad del entrenamiento que ofrecía un terreno tan llano, tanto en la ciudad como en los pueblos de alrededor (Madrigueras, Fuentealbilla, Tarazona...)

El año 1938 se suceden los intentos para poner fin a la guerra civil desde los organismos internacionales.
La República era consciente de su debilidad, y Juan Negrín juega la baza de apostar por un proceso de pacificación, emitiendo con ocasión del 1 de mayo de 1938 un posible acuerdo basado en trece puntos, entre los que se incluía la retirada de todas las fuerzas internacionales presentes en el conflicto. Esto se unía a una intensa labor diplomática, encabezada por Manuel Azaña en la que se mostraba a Francia y Gran Bretaña la conveniencia de tener un fuerte aliado en el sur ante los acontecimientos que se precipitaban en Europa tras la ocupación de Checoslovaquia por Hitler.
El Gobierno de la República comunicó oficialmente a la Sociedad de Naciones y al Comité de No Intervención su firme compromiso en la retirada de las Brigadas Internacionales el 21 de septiembre. La propuesta llegó al bando nacionalista, si bien Franco comunicó "oficiosamente" que era tarde ya para cualquier acuerdo. De todas formas, el Gobierno de la República consumó el proceso de desmovilización esperando que la buena voluntad sirviera para que las potencias europeas presionaran a Franco.
El 23 de septiembre de 1938 los brigadistas vivieron su último día de combate, pero no sería hasta el 27 de octubre que los internacionales del Ejército del Centro y de Levante serían reagrupados en Valencia. Mil quinientos hombres. Al día siguiente ocurrió igual con los brigadistas de Cataluña, que fueron reunidos en Barcelona.
El ejército les brindó un gran homenaje bajo el lema: Caballeros de la libertad del mundo:¡buen camino¡. El mayor de los homenajes que se les rindió, fue el desfile celebrado en
Barcelona el 28 de octubre. Toda la ciudad amaneció con pancartas y carteles alusivos a las Brigadas Internacionales. Ante Companys, Azaña, Negrín, Vicente Rojo y más de 300.000 personas, los internacionales desfilaron por la Avenida 14 de abril (actual Avenida Diagonal), en un ambiente altamente emotivo, con un histórico discurso de Dolores Ibárruri.

martes, 14 de abril de 2009

II República Española.


En un día tan señalado como el de hoy, no podía escribir una entrada que no hiciera mención a la proclamación de la II República Española, aquel 14 de abril de 1931. Somos muchas las personas que hacemos historia virtual y pensamos qué hubiera sido de España si no se hubiera producido el golpe de Estado de julio de 1936. ¿Qué pensáis vosotros que hubiera sucedido?

sábado, 4 de abril de 2009

Salvador Dalí.



Un documento visual importante con el que disfrutarán conociendo la visión de uno de nuestros pintores más importantes, Salvador Dalí. En ella habla de todo: desde su relación con Federico García Lorca, la conquista del espacio, Joan Miró, Manolo Millares y el futuro del arte.

La entrevista consta de 8 partes, todas ellas muy recomendables y colgadas en YouTube.

martes, 31 de marzo de 2009

Closed Zone

Al igual que en el corto de animación creo que sobran las palabras...

jueves, 26 de marzo de 2009

La guerrilla de la memoria. Javier Corcuera. 2001.

Después de la Guerra Civil española, numerosos combatientes se negaron a aceptar la derrota y se refugiaron en el monte para, desde allí, luchar contra el régimen. Los protagonistas de este documental son una serie de hombres y mujeres que, cuando escucharon el último parte de guerra emitido en Burgos el 1 de abril del 39, supieron que la lucha no había terminado para ellos. Detrás de los rostros y de los relatos de Esperanza Martínez, Remedios Montero, Florián García, Francisco Martínez, Manuel Zapico, José Murillo, Eduardo Pons Prades, Benjamín Rubio, Angela Losadas y Emilia Girón, se pueden descubrir cientos de historias combatidas y acalladas durante el franquismo y que todavía permanecen en la memoria de unos hombres y mujeres que se reafirman en su manera de actuar en el pasado.



martes, 24 de marzo de 2009

Palazzo Médici. La Capilla de los Magos, por Benozzo Gozzoli.



------------Texto del vídeo------------
En la via Larga de Florencia se levanta, majestuoso, el Palazzo Médici, construido a mediados del siglo XV por Michelozzo por encargo de Cosme el Viejo. Una de sus piezas capitales es la Capilla, pintada al fresco por Benozzo Gozzoli.
El eje de la estancia es la Adoración del Niño, cuadro pintado por Filippo Lippi, hacia el que se dirige el amplio cortejo de los Reyes Magos para adorarle. En la pared oriental se representa a Gaspar y su cortejo. Procedentes de Asia, el rey, símbolo de la juventud, porta incienso como regalo al Niño, incienso que se identifica con la fe y el color blanco que viste Gaspar. Baltasar y su cortejo se representan en la pared del mediodía, ya que proceden de Africa, razón por la que el rey es negro. Vestido de verde, el color de la esperanza, Gozoli ha representado al rey en plena madurez. Su ofrenda es la mirra, utilizada para embalsamar los cuerpos, recuerdo de lo mortal. El rey Melchor viene de occidente, el lugar donde se pone el sol, y se representa en la pared oeste. Lleva como ofrenda al Niño Jesús el presente del oro, regalo digno de un rey que se identifica con la caridad, por lo que Melchor viste de rojo. El rey representa la sabiduría y la experiencia de la edad avanzada.
A ambos lados del cortejo se han pintado grupos de ángeles, querubines y serafines cantando al Niño.
Cosme el Viejo, su hijo Piero y su nieto Lorenzo acompañan el cortejo de los Reyes, junto a sus invitados de otras cortes, entre los que destaca Galeazzo María Sforza, hijo del duque de Milán, sobre un caballo blanco.
Los miembros de las grandes familias florentinas y los representantes de la Banca Médici en Brujas, Lyon o Roma esperan la llegada del cortejo. Las escenas de caza que se desarrollan en el paisaje, con perros y leopardos adiestrados, completan una imagen cortesana que refleja cómo la caza era un ejercicio propio de la nobleza.
Como si de una representación teatral se tratara, unos primeros planos sirven de escenario a los protagonistas de la historia, mientras en los fondos la línea serpenteante del cortejo marca la profundidad espacial en unos paisajes de rocas, vegetación, ciudades y castillos diseñadas con un orden geométrico. La obra de Gozzoli se caracteriza por la presencia de reminiscencias góticas -el empleo del oro-, la recuperación de la Antigüedad clásica - los caballos o los retratos de perfil- y la admiración por la pintura flamenca -el detallismo y el gusto por la anécdota-. Entre las tonalidades destacan los azules de lapislázuli, los rojos y los verdes, colores identificativos de la familia Médici.

sábado, 21 de marzo de 2009

Las Misiones Pedagógicas (1931-1936).

La Barraca.

Las Misiones Pedagógicas fueron un proyecto educativo español creado en el seno del Museo Pedagógico Nacional y de la Segunda República Española e inspirado en la filosofía de la Institución Libre de Enseñanza, dieron comienzo en 1931 y finalizaron con el comienzo de la guerra civil en 1936. Todo ello fue debido a la situación de España con respecto a otros países europeos en materia de educación, pues contaba con una mayoría de analfabetismo del 44´3% localizada principalmente en el ámbito rural con escasos medios y miseria.

El 29 de mayo de 1931 se creó por Decreto el Patronato de Misiones Pedagógicas con el encargo de «difundir la cultura general, la moderna orientación docente y la educación ciudadana en aldeas, villas y lugares, con especial atención a los intereses espirituales de la población rural». Dependía del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes y estaba dirigido por una Comisión Central, cuya sede se encontraba en el Museo Pedagógico.

Este Museo, que había comenzado a funcionar en 1884 como centro de investigación, muy vinculado -tanto por sus colaboradores como por su tarea- con la Institución Libre de Enseñanza, se convirtió en pieza fundamental del proceso de renovación de la enseñanza pública que culminaría en los años de la Segunda República. Ya en 1881 Francisco Giner había propuesto una serie de medidas para la reforma de la institución pública que incluia la idea de las Misiones, Gines proponía la creación de unas Misiones Ambulantes que incluian los servicios que luego ofrecerían las Misiones Pedagógicas, servico de biblioteca, el museo del pueblo, el cine, el coro y el teatro del pueblo, sección de música y retablo de fantoches.

El Patronato de las Misiones Pedagógicas estuvo presidido por Manuel Bartolomé Cossío y la Comisión Central estaba formada, entre otros, por el Director del Museo Pedagógico (que actuaba como Vicepresidente), Rodolfo Llopis, Marcelino Pascua, Antonio Machado, Pedro Salinas, Óscar Esplá, Ángel Llorca y Luis Álvarez Santullano (que ejercía de Secretario)...

Fue un tiempo donde por primera vez en nuestro país la cultura se entendió como un bien común y no como algo reservado para las clases privilegiadas. Los verdaderos protagonistas de estas misiones fueron los ciudadanos de los pueblos y aldeas donde llegaron, además de los que colaboraron en ellas como maestros, intelectuales, pintores, etc.


He querido poner el vídeo incrustado aquí, pero creo que el enlace está roto, si os interesa el documental (muy recomendable) pinchar en el siguiente enlace:

http://video.google.es/videoplay?docid=-3950977187437649927&hl=es


Las Misiones Pedagógicas están consideradas como la realización más generosa de la II Republica. En su labor distribuyeron más de 5000 bibliotecas y llevaron cultura y diversión a los lugares más alejados de España. Este documental recupera, a través de la palabra de algunos misioneros y el recuerdo de los que por aquel entonces eran niños, la labor altruista de este patronato republicano.

jueves, 19 de marzo de 2009

Persépolis (2007).



Género: Animación, Drama.
Nacionalidad: Francia, USA.
Director: Vincent Paronnaud, Marjane Satrapi.
Reparto: [Voces Originales] Catherine Deneuve, Gena Rowlands, Chiara Mastroianni, Danielle Darrieux, Simon Abkarian.



Persépolis es una adaptación de la propia Marjane Satrapi (junto a Vincent Paronnaud) de sus famosas novelas gráficas. Trata sobre la conmovedora historia de una joven que crece en el Irán de la Revolución Islámica (1979). A través de los ojos de Marjane, una precoz y abierta niña de 9 años, vemos las esperanzas de un pueblo (occidentalizado por el Sha) rotas al tomar los fundamentalistas el poder, imponiendo el velo a las mujeres y encarcelando a miles de personas. Inteligente y sin miedo, engaña a los "guardianes sociales" y descubre el punk, Abba y Iron Maiden. Pero cuando su tío es ejecutado sin piedad y las bombas caen alrededor de Teherán en la guerra entre Irán e Irak, el miedo diario que rodea su vida es palpable.
A medida que crece, la audacia de Marjane hace que sus padres se preocupen por su seguridad. Y así, a los 14 años, toman la difícil decisión de enviarla a una escuela en Austria. Vulnerable y sola en un país extraño, resiste los malos tragos típicos de un adolescente. Además, Marjane tiene que combatir el hecho de ser equiparada con el fundamentalismo religioso y el extremismo de los que tuvo que huir. Con el tiempo es aceptada, pero tras el instituto se encuentra sola y con una terrible nostalgia de su hogar.
Aunque significa ponerse el velo y vivir en una sociedad tiránica, Marjane decide volver a Irán para estar cerca de su familia. ¿Encontrará Marjane en su país su sitio en Irán?



Europa- Asia en dimensiones encontradas que a veces se unen, a veces se rompen, y otras tantas entran en conflicto.

lunes, 16 de marzo de 2009

Revolución rusa de 1905.


Manifestantes dirigiéndose hacia el Palacio de Invierno.

El estallido revolucionario de 1905 sirvió de precedente y referente al de 1917. Fue fruto del malestar que provocó la crisis económica que azotaba Rusia (crisis de subsistencias, desempleo), y del descontento causado por la derrota militar frente a Japón.
Entre 1901-1903 la crisis, de extensión internacional, azotó a Rusia, que para entonces había alcanzado cierto grado de industrialización. Se sucedieron manifestaciones y huelgas, especialmente en la región de Bakú, rica en pozos de petróleo. La inestabilidad se prolongó durante todo 1905.
En comparación con la revolución de 1917, la mayoría de las fuerzas políticas que se vieron implicadas no pretendían destruir el zarismo, tan sólo denunciaban el mal gobierno y solicitaban la incorporación de reformas políticas.
El hecho que desencadenó el proceso revolucionario ocurrió el 9 de enero de 1905, cuando una muchedumbre (200.000 personas), desarmada, compuesta por obreros, campesinos, mujeres y niños, dirigida por el pope (sacerdote) Gapón, posible confidente de la policía y colaborador del régimen, se encaminó hacia el Palacio de Invierno, residencia del Zar en San Petersburgo.
Pretendía hacerle llegar una serie de peticiones: convocatoria de una asamblea constituyente, mejoras salariales, jornada de ocho horas, libertad de sindicación, etc.
Por respuesta obtuvieron una violenta represión que se saldó con más de mil manifestantes muertos. Este acontecimiento ha pasado a la historia con el nombre de "Domingo Sangriento".
La reacción de los habitantes de San Petersburgo se materializó en una oleada de protestas, acompañada de la paralización del sistema productivo como consecuencia de las huelgas y motines. En San Petersburgo y Moscú surgieron las primeras asociaciones de obreros y campesinos, los "soviets" (comités de obreros).
En junio de 1905 la marinería del acorazado Potemkin, anclado en el puerto de Odessa (Mar Negro), se sublevó contra sus oficiales, iniciativa que se extendió a otras unidades de la marina y del ejército.
Ante este aluvión de protestas el zar se vio obligado a transigir e hizo algunas concesiones, que se recogieron en un Manifiesto Imperial emitido en octubre de 1905.
No obstante su aparente fracaso, la acción de 1905 tuvo repercusiones de gran relevancia que sirvieron de ensayo a los acontecimientos de 1917.



La sublevación del acorazado Potemkin fue llevada al cine por el director ruso Eisenstein en 1925, constituyendo uno de los filmes señeros de la historia del cine.

viernes, 13 de marzo de 2009

Largo domingo de noviazgo. Jean Pierre Jeunet. 2004.



Sin abandonar el tono lírico que tenía "Amélie", el director francés volvió a escoger a Audrey Tatou, para hacer de "Largo Domingo de noviazgo" una especie de "Amelie" de principios del siglo XX postbélico, menos alegre y más dramático.
Y es que "Largo Domingo de noviazgo" cuenta con todas las constantes del cine que respira Jean Pierre Jeunet; una preciosa banda sonora, en este caso compuesta por Angelo Badalamenti, una genial fotografía, idónea para un film enmarcado en tiempos de la Primera Guerra Mundial y llena de tonos sepia y dorados y sobre todo una historia donde la protagonista vuelve a ser una dulce chica en busca de un amor, en esta ocasión desaparecido tras el conflicto bélico.
En un primer momento, "Largo Domingo de noviazgo" nos recuerda no solo a las aventuras de la señorita Poulain, sino también a la obra maestra de Stanley Kubrick, "Senderos de Gloria", también situada en la Primera Guerra Mundial y donde igualmente eran juzgados unos soldados.
Pero pronto se abandonará ese tono serio, con sangre, muerte y tiroteos, desmarcándose la cinta de la típica narración bélica para adentrarse en una romántica historia de fidelidad, con la búsqueda que realiza Tatou de su desaparecido soldado amado, muy al estilo de otro film cercano en edad a "Largo Domingo de noviazgo", "Cold Mountain", donde Nicole Kidman esperaba de la misma manera a su desaparecido Jude Law.
Si bien, Jeunet cuenta esta historia de amor a modo de un extraño thriller policíaco, contándonos subhistorias de personajes secundarios, retrotrayéndose al pasado y dando importancia a los pequeños detalles, como ya hizo en "Amélie", pero que ahora tendrán una importancia trascendental en la trama al ir transformándose en pistas que ayudarán a Matilde en la búsqueda de su amado Manech.
Estos pequeños detalles eran un verdadero hallazgo y una delicia en "Amelie", pero en la película que nos ocupa, la enorme cantidad de datos, por mínimos que sean, terminan confundiendo al espectador.
Posiblemente uno de los mejores momentos de la película está en una de las historias paralelas que narra Jeunet, concretamente aquella en la que Jodie Foster hace una breve pero impecable aparición, en su primera colaboración francesa hasta la fecha (no me he olvidado de ella, Ana).
La sensacion final de "Largo Domingo de noviazgo" es grata, impecable técnicamente hablando, con grandes y emotivos momentos y donde Jeunet demuestra tener bien claro cuál es su manera de hacer y ver el cine, explotando su personal visión al máximo.


miércoles, 11 de marzo de 2009

La Quéjola, Poblado Íbero. S. V.

1) Vista de la excavación 2) Quemaperfumes.

En el interior peninsular y ya dentro de un contexto cultural plenamente ibérico, encontramos el poblado de La Quéjola (San Pedro, Albacete). Éste se encuentra situado sobre un pequeño espolón del Cerro del Peñón que alza, aproximadamente, 20 m. sobre su entorno de vega. De pequeño tamaño, planta rectangular y casi una hectárea de extensión, se puede incluir en el grupo de "pequeños oppida". Fue construido de una sola vez, aprovechando al máximo las posibilidades del medio natural, con unas características constructivas y urbanísticas que, nuevamente, ponen de manifiesto la existencia de unos planos concretos y, con ello, de un poder político fuertemente asentado.

Las excavaciones realizadas en la década de los años 90 documentaron 16 habitaciones adosadas, casi en su totalidad, a la muralla. Funcionalmente tres de las casas correspondían a almacén para ánforas, dos más de uso industrial, una junto a la puerta de acceso al poblado y, por ello, interpretada como "cuerpo de guardia" y, por último, un espacio singular que por los elementos constructivos empleados y por los materiales aparecidos dentro del mismo habría que interpretar como un espacio sagrado. Levantado éste último con adobes, excepción ésta única en todo el poblado, configuraba dos espacios adosados internamente compartimentados. Uno de ellos, el más pequeño, debió ser la morada de la jefatura política del asentamiento; el segundo, de mayor tamaño y paredes internas pintadas en rojo el propiamente religioso.


Reconstrucción del poblado de La Quéjola. (Según Blánquez y Olmos, 1993).
A este segundo espacio no se accedería desde la calle, tal y como ocurría con el resto de las casas, dos columnas que sustentaban sendos pseudocapiteles enmarcaban -prestigiando- una potencial puerta cegada desde el mismo momento de su construcción; circunstancia ésta conocida en las sociedades mediterráneas como "puerta ciega". Ello obligaría a entrar por el techo, pero más que una incomodidad habría que verlo como una manera más de resaltar el valor sacro del espacio interno, así como de su contenido material: cerámicas griegas; cerámicas ibéricas de funcionalidad ritual, caso de sítulas o de vasijas decoradas con pintura blanca, etc.; dos telares de pared; armas; ánforas vinarias. Pero, y ello es lo más importante, legitimado por la presencia de un quemaperfumes figurado con una imagen divina bronce, realizado con la técnica de la cera perdida, que entronca con las producciones orientalizantes del Sur y Suroeste peninsular. Representa una diosa oriental, del tipo Astarte o Afrodita, y legitimaría con su presencia estos elementos de prestigio aristocrático entre los que el vino era de los más significativos. Espacios sagrados en donde el vino, parece ser, jugó un importante protagonismo, tal y como también se ha podido constatar en otros asentamientos poblacionales.

Las plantas de ambas construcciones, y sólo ellas, presentaban un volunta­rio adelantamiento de sus muros perime­tra­les definiendo, así, un espacio in antis diferente a todo el resto del poblado. Es importante la observación de estos rasgos de prestigio, cuando no sacrales, en un poblado con una función económica claramente especializada: el almacenamiento, si no la elaboración, del vino. En efecto, una parte significativa de las habitaciones excavadas correspondían a verdaderos almacenes de ánforas para el vino en cantidades, al igual que en Benimaquia, excederían el potencial autoconsumo y apuntan su redis­tri­bución a poblados de mayor importancia jerárquica. La práctica totalidad de las ánforas corresponden a una elaboración local, en función de los análisis efectuados a sus arcillas. Tipológicamente hablando suponen una continuación de antiguas formas fenicio-púnicas, pero con detalles formales que indican una personalidad propia.

El poblado vinatero de La Quéjola pone de manifiesto, pues, el especial valor del vino por parte de la sociedad ibérica del s. V a.C. que, excediendo de su mero consumo, llegaba a suponer un modo de expresión de su estatus aristocrático-caballeresco. Limitado su consumo a esta minoría y ritualizada su bebida se incorporaban, junto con otros elementos, en el lenguaje de las elites mediterráneas. Y lo que es más importante, corrobora ideas y valores puestas de manifiesto con anterioridad en las necrópolis ibéricas.

sábado, 7 de marzo de 2009

Día Internacional de la Mujer Trabajadora. 8/3/2009.



Sobre el origen del 8 de Marzo como Día Internacional de la Mujer hay toda una nebulosa de fechas variadas que hacen difícil descifrar la exacta que dio origen a esta conmemoración. Los últimos estudios publicados apuntan a que el motivo original está en el día 8 de Marzo de 1917 en Rusia (que correspondería al 23 de febrero del calendario de ese país). Cuando las mujeres rusas se amotinaron en protesta por la falta de alimentos, desencadenando el mítico proceso revolucionario que se conoce como ‘Octubre’ del mismo año. Parece que fue por lo tanto en los últimos coletazos de la Rusia zarista donde se fraguó la fecha de conmemoración del inicio del movimiento feminista, pero habitualmente se han barajado otras, que son popularmente conocidas como las desencadenantes de la festividad.
Habitualmente se toma un trágico incendio, provocado por los propietarios en una fábrica textil de Nueva York, en el que fallecieron más de un centenar de trabajadoras, como el referente del 8 de Marzo. Varios historiadores niegan esta fecha y apuestan por el origen ruso de la festividad. Otros datos apuntan al año 1857 como fecha de aquél incendio o afirman que se produjo entonces la primera manifestación contra la explotación laboral femenina. La Historia parece no ponerse de acuerdo, pero en el fondo está presente en todo el desbarajuste de datos existentes, la denuncia de la opresión más brutal.
Sea como fuere, el origen de celebrar un Día Internacional de la Mujer Trabajadora está en la propuesta que Clara Zetkin (1857-1933), líder del movimiento alemán de mujeres socialistas, presentó en la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas celebrada en Copenhague en agosto de 1.910, basada en la celebración del ‘Women´s Day’ que las socialistas norteamericanas festejaban desde 1908 para reivindicar el voto femenino.
La historiografía occidental oficial, allá por los años 50, intentó suprimir estas referencias históricas, excesivamente vinculadas al movimiento comunista internacional, ofreciendo el sustitutivo del incendio de la fábrica textil o de la manifestación de las trabajadoras de Nueva York para justificar la celebración, el 8 de Marzo, del Día Internacional de la Mujer Trabajadora.
Finalmente, en 1997, las Naciones Unidas proclaman tal fecha conmemorativa.
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Pese a este baile de fechas sobre la conmemoración, que es lo menos importante, bienvenida sea toda iniciativa que luche contra la explotación laboral y sexual, la discriminación, la violencia de género...

viernes, 6 de marzo de 2009

Banderas de nuestros padres (2006).


Se trata de la primera parte del díptico realizado por Clint Eastwood sobre la Guerra del Pacífico, que se completa con Cartas desde Iwo Jima, rodada también en 2006. La producción es de Steven Spielberg, director muy interesado con todo lo que tiene que ver con la II Guerra Mundial (Salvar al soldado Ryan, La lista de Schindler, El imperio del sol…)
Los guionistas Paul Haggis (Crash y En el Valle de Elah) y William Broyles Jr. adaptan el libro escrito por James Bradley y Ron Powers. El primero de ellos hijo de uno de los veteranos que participó en la toma estadounidense de la isla de Iwo Jima. Y lo hacen con una estructura ingeniosa, donde alrededor de la célebre foto de los soldados americanos plantando la bandera, se alternan los pasajes actuales de un investigador que recaba información sobre esa imagen, con otros de los preparativos bélicos que culminarán con la conquista de Iwo Jima, más aquellos en que los supuestos supervivientes de la histórica foto participan en una gira patriótica por su país para vender bonos de guerra.
Eastwood sigue demostrando una increíble energía creativa, marcado por ese tono desesperanzado que recorre toda su filmografía, aquí aborda el horror de la guerra, y cuestiona la noción de héroe y la manipulación mediática, tomando como excusa la que toma de la famosa foto en la que se planta la bandera no se corresponde con el momento en que realmente se hincó en tierra por primera vez. Lo que lleva a unos errores de identidad acerca de quién está o no en la foto, que sirven para poner sobre la mesa la idea de heroísmo, tan frecuentemente manipulada y magnificada; Eastwood no niega los comportamientos heroicos, nada más alejado de la realidad, pero los concibe como parte de la cotidianeidad, pueden surgir inesperadamente, y no tienen por qué tener continuidad.
El film se fija sobre todo en los soldados relacionados con las dos banderas, lo que sirve para atrapar una realidad poliédrica y compleja, que muestra personalidades muy diversas, y para abordar el problema del racismo.


Ana, como hoy se estrena Gran Torino, y sé cuánto admiras al maestro Clint, hoy te dedico la entrada (sin que sirva de precedente, jeje), pero sobre todo, espero que se te haya dado bien el examen de Java, que es lo más importante.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Las Guerras Médicas.



La expansión del Imperio Persa hacia la zona de Lidia y Caria va a provocar una tensión creciente en la zona del Asia Menor, donde las ciudades griegas se van a sentir amenazadas. Esta situación estallará en los años iniciales del siglo V a.C. con la rebelión de las ciudades jonias de Naxos y Mileto. Grecia presenta una posición dual, dividida en dos grandes centros de poder: Atenas y Esparta.
Atenas cuenta con un buen número de aliados como Eubea, Quios, Lesbos, Naxos o Rodas, mientras que Esparta tiene el apoyo de la mayor parte de las ciudades del Peloponeso, Tesalia, Beocia, Fócide y Macedonia. La zona central del continente se mantiene neutral.
La destrucción de Mileto por parte de los persas será el inicio de una maniobra persa para conquistar Grecia. Una flota se dirigió hacia Rodas, que fue incendiada, encaminándose después hacia Naxos y la región de Eubea, donde tuvo lugar la famosa batalla de Maratón en septiembre de 490, obteniendo los atenienses la victoria. Tras intentar un ataque a Atenas saldado en fracaso, la flota persa se retirará a sus bases.
La segunda guerra médica la inicia Jerjes en el año 480, partiendo por tierra desde Sardes con su ejército mientras que la flota sale de Clazomene. Tras cruzar el Helesponto se encaminó por la Tracia hacia Macedonia entrando en Tesalia, siempre con el cercano apoyo de su flota. Esparta responde al ataque persa con la creación de una Liga Militar Helénica bajo su dirección, que se enfrenta a los persas en el cabo Artemision en 481, obteniendo un resultado favorable.
Un año más tarde, los persas atraviesan el paso de las Termópilas, invadiendo Beocia y el Atica. Jerjes entra en Atenas y saquea la ciudad. La reacción de los griegos la dirigirá el espartano Euribiades, consiguiendo la victoria en la batalla naval de Salamina. Tras pasar el invierno en Tesalia, las tropas persas son derrotadas en Platea, mientras que la armada griega vence a los persas en Micala. Como resultado, Grecia gozará de 20 años de paz.

domingo, 1 de marzo de 2009

Pabellón español en la Exposición Internacional de París (1937).

A partir de 1851, fecha en que se celebró la Exposición Internacional de Londres, primera de estas grandes concurrencias que unían por un tiempo a todas las naciones a la llamada de la voz del progreso, se han ido convocando ininterrumpidamente exposiciones, teniendo lugar entre periodos más o menos cortos.

La exposición de 1937 era la séptima realizada en París y fue titulada «Exposition Internationale des Arts et des Techniques».



La ubicación de esta exposición tuvo lugar en el mismo centro de la urbe. A orillas del Sena, en el mismo solar ocupado por la de 1900. La de 1937, formaba en el plano una cruz latina, compuesta por un eje vertical o amplia avenida, la cual se prolongaba desde la Escuela Militar hasta Trocadero, pasando por el puente de Jena, para cuya ocasión fue ensanchado, y la torre Eiffel siguiendo el Campo de Marte. El otro eje horizontal, lo constituía el curso natural del río Sena, desde el puente de Passy hasta el del Alma, a cuyos bordes y sendos lados, se extendían un elevado número de pabellones de todo el mundo, completando la nómina de los participantes con los instalados en los jardines del Trocadero.

El presidente francés Albert Lebrun fue el encargado de inaugurar la Exposición Internacional del arte y la técnica en la vida moderna. El recinto ferial, que ocupaba un amplio sector entre la colina de Chaillot y la plaza de Jena, alberga los pabellones de numerosos países del mundo. Uno de los que más atraen al público, dada la guerra en que está inmerso el país, es el Pabellón de la República de España, donde el gobierno republicano quería recordar al mundo que él representaba la voluntad democrática del pueblo español. Se trataba de un edificio de de dimensiones pequeñas comparado con otros como el de la Unión Soviética o Alemania, fue diseñado por José Luis Sert y Luis Lacasa, su estilo viene determinado por la aplicación de los principios racionalistas y funcionales; y debido al carácter efímero de la obra, los materiales empleados eran elementos prefabricados de rápido montaje como la estructura metálica, la mampostería de piedra y ladrillo y el vidrio para el cerramiento. El edificio tenía forma de prisma, con 3 plantas libres enlazadas con escalera o rampa laterales. Abrió sus puertas el 12 de julio de 1937.


Ante la fachada principal se elevaba la escultura de Alberto, «El pueblo español tiene un camino que conduce a una estrella», así como la «Montserrat» de Julio González y la «Cabeza de Mujer», de Pablo Picasso. Cuya «Dama Oferente», fue colocada en el jardín que recorría la fachada lateral derecha, frente al pabellón de Polonia. Grandes fotomontajes móviles cubrían parte de ambas fachadas.

Atravesando la entrada, se encontraba el pórtico que ocupaba la mitad de la planta baja y a la derecha lo primero que llamaba la atención era la gran pintura mural de Picasso, «Guernica». Ante el cuadro y en el centro del pórtico brillaba el mercurio de la «Fuente» de Alexander Calder. A la izquierda se encontraban las vitrinas destinadas a folletos y publicaciones así como un mostrador para la venta de folletos, postales y otras publicaciones, las oficinas y el servicio de información para los visitantes.

La primera planta estaba completamente dedicada a la información, a base de paneles de fotomontajes, sobre actividades económicas, riquezas nacionales, estadísticas, agricultura, educación, previsión, escuelas, sanidad pública, misiones pedagógicas, etc. Los fotomontajes fueron uno de los elementos que mayor personalidad otorgaron al Pabellón Español. Su uso no se limitaba al interior del edificio sino que también se recurrió a ellos en el exterior. Dedicados, fundamentalmente, a informar de los logros llevados a cabo por el gobierno republicano sobre la economía, agricultura, industria, educación y cultura españolas, constituyeron el medio más rentable para la propaganda debido a su facilidad de lectura y a su bajo coste. Todo este trabajo sería dirigido por uno de los artistas más comprometidos, el Director General de Bellas Artes, Josep Renau, cuya mano es muy visible en obras memorables como los fotomontajes dedicados a la protección del tesoro artístico y a las misiones pedagógicas. La realización de esta ingente empresa en tan corto espacio de tiempo fue de una efectividad comunicativa sin precedentes y uno de los logros fundamentales en el éxito del Pabellón.

La segunda planta estaba destinada a las secciones de artes plásticas y artes populares. Dividida longitudinalmente por medio de paneles móviles, la entrada se hacía por la sección de artes plásticas para seguir el recorrido por las artes populares y de allí, una escalera conducía a la primera planta. Según se bajaba, el visitante tenía en frente el gran mural de Joan Miró «El payés catalán en revolución», una de las impresionantes obras del pintor y de enormes dimensiones -desgraciadamente desaparecida.
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Para más información:

martes, 24 de febrero de 2009

Clara Campoamor. 1888-1972.



A ningún político de ninguna época debe tanto la democracia en España como a Clara Campoamor. Le debemos el sufragio universal, idea aparentemente muy admitida pero que para hacerse realidad precisa que las mujeres tengan los mismos derechos electorales que los hombres, ardua labor que en otros países ha consumido las energías de varias generaciones de mujeres y de hombres amigos de la igualdad. En el nuestro, se consiguió de golpe, sin aparente esfuerzo, porque el esfuerzo lo hizo una persona sola.


Clara Campoamor fue una mujer que se hizo a sí misma, que luchó siempre contra todo, contra todos y contra todas -«mi ley es la lucha», decía- para conseguir una España en donde la cuna fuera un origen, no un destino, y donde la Ley no fuera un castigo sino un amparo. Nació el 12 de febrero de 1888 en una familia humilde del madrileño barrio de Maravillas. Su padre, Manuel Campoamor Martínez, había nacido en Santoña y era contable en un periódico madrileño. Su madre, Pilar Rodríguez Martínez, era modista, y de los tres hijos que tuvo el matrimonio vivieron dos, Clara e Ignacio. Cuando Manuel murió, Pilar tuvo que sacar a todos adelante con su trabajo. Clara dejó la escuela y se puso a ayudar a su madre repartiendo ropa. Entró luego de dependienta en una tienda y a los 21 años hizo oposiciones para auxiliar del Cuerpo de Correos y Telégrafos. Las ganó y empezó a trabajar en 1910 en San Sebastián.

En 1914 hace oposiciones para profesora de adultas en el Ministerio de Instrucción Pública, ganándolas con el número uno. Pero sólo puede enseñar taquigrafía y mecanografía, ya que no tenía siquiera el Bachiller. Decide entonces estudiar mientras sigue ayudando a la familia. Además de sus clases, trabaja como mecanógrafa en el Ministerio y en el diario maurista La Tribuna como secretaria del director, Cánovas Cervantes, más conocido como El Nini (ni en política era Cánovas, ni escribiendo Cervantes). A Clara este puesto le permitió, sin embargo, conocer a gente, interesarse por la política y convencerse de que ése era también su sitio. En 1920, cumplidos ya los 32, empieza una vida nueva: se matricula como alumna de Bachillerato, que termina en dos años, y a continuación en la Facultad de Derecho, concluyendo la carrera en otros dos. Con 36 años se convierte en una de las pocas licenciadas españolas y dispuesta a ejercer, cosa que hace desde 1925. Sus ideas sobre la igualdad de la mujer la acercan al PSOE y prologa el libro de María Cambrils Feminismo Socialista, dedicado a Pablo Iglesias. Pero ni ella era socialista ni aceptaba la colaboración del PSOE con la Dictadura. Creó la Asociación Liberal Socialista, pero la dejó cuando no pudo conseguir su definición republicana. Mantuvo una gran actividad como conferenciante en la Asociación Femenina Universitaria y la Academia de Jurisprudencia, defendiendo siempre la igualdad de la mujer y la libertad política.

Ilegítimo pero con indudable ánimo renovador, el régimen primorriverista ofreció a tres abogadas jóvenes y prestigiosas -Clara Campoamor, Victoria Kent y Matilde Huici- entrar en la Junta del Ateneo. Sólo Victoria Kent aceptó. Cuando la Academia de Jurisprudencia otorgó a Clara Campoamor la Cruz de Alfonso XII, por su Premio Extraordinario, también la rechazó, como gesto republicano. A pesar de su origen humilde y su rápida ascensión social, no abandonó la austeridad en su vida privada ni la fidelidad a sus principios.

Trabajó con Martí Jara, buen amigo de Azaña, en el embrión de Acción Republicana, en cuyo Consejo Nacional figuró al principio. Nunca logró su ideal estratégico: la fusión de todos los republicanos en un gran partido de centro, con Azaña como delfín natural de Lerroux.Tras la sublevación de Galán y García Hernández en Jaca, su fusilamiento y el proceso del Comité Revolucionario, Clara asumió la defensa de los implicados, entre ellos su hermano Ignacio. Los pobres lo pagaron más caro que los ricos, como recordó después. El abandono del trono por Alfonso XIII, tras el triunfo republicano en las grandes ciudades, llevó al Poder de la noche a la mañana a sus clientes, convertidos en Gobierno Provisional. Se convocaron elecciones a Cortes Constituyentes y aunque el mito dice que la República dio el derecho al voto a la mujer, no fue así. La II República supuso un retroceso frente al derecho de voto femenino parcial otorgado por Primo de Rivera. En 1931, la mujer pudo ser elegida, no electora. Y Clara Campoamor salió diputada en las listas del Partido Radical, al que se afilió por ser «republicano, liberal, laico y democrático».

Formó parte de la Comisión Constitucional, de 21 diputados, y allí peleó eficazmente por establecer la no discriminación por razón de sexo, la igualdad legal de los hijos habidos dentro y fuera del matrimonio, el divorcio y el sufragio universal. Todo lo consiguió menos el voto, que tuvo que debatirse en el Parlamento. Y allí es donde Clara Campoamor se ganó un puesto imperecedero en la memoria de la libertad española.

La izquierda, con excepción de un grupo de socialistas y algunos republicanos, no quería que la mujer votase porque se suponía que estaba más influida por la Iglesia e iba a favorecer a las derechas. Estas tampoco lo querían pero lo apoyaban porque creían que les podía favorecer. Entonces, el partido Radical Socialista puso frente a Clara a la otra diputada, Victoria Kent, para negar el voto de la mujer aplazándolo sine die. El debate fue extraordinario y Campoamor arrolló. Pero no tenía mayoría. La consiguió con el apoyo de la minoría derechista, la mayoría del PSOE y algunos republicanos. Victoria Kent y los radicales trataron de ganar lo perdido mediante una enmienda constitucional, pero Clara la desbarató.Cuando la derecha abandonó el Parlamento por la Ley de Congregaciones se hizo el último intento para impedir el voto femenino, pero la Campoamor no sólo se impuso en el debate sino que, contra pronóstico, lo ganó. Apoyándose en el PSOE y en algunos republicanos de derecha, derrotó a los socialistas de Prieto y a los republicanos de su propio partido, el Radical, el Radical Socialista y el de Azaña. Hubo un gran escándalo. Y cuando en el 33 la CEDA ganó las elecciones y Lerroux formó gobierno, sin ellos y con ellos, toda la izquierda le echó la culpa de su derrota a Clara Campoamor. Fue su muerte política.En el 33 no consiguió renovar su escaño, en el 34 abandonó el Partido Radical por su subordinación a la CEDA y los excesos en la represión del golpe revolucionario de Asturias. Pero cuando, en 1934, pidió, con la mediación de Casares Quiroga, ingresar en Izquierda Republicaca -fusión de radicalsocialistas, azañistas y galleguistas-, la sometieron a la humillación de abrirle un expediente y votar en público su admisión, que fue denegada.

No entró en las listas del Frente Popular, que ganó por una mayoría más amplia que la derecha en 1933 y, evidentemente, con el voto femenino. Nadie le pidió disculpas. Escribió entonces, y publicó en mayo de 1935, Mi pecado mortal. El voto femenino y yo, testimonio de sus luchas parlamentarias y uno de los libros políticos más admirables y menos divulgados del siglo XX español.

La guerra la pilló por sorpresa y huyó de Madrid temiendo que la pasearan los republicanos. En 1937 publicó en París La revolución española vista por una republicana, en francés, nunca editado en español. Vivió una década en Buenos Aires y se ganó la vida traduciendo, dando conferencias y escribiendo biografías -Concepción Arenal, Sor Juana Inés de la Cruz, Quevedo-. Trató de volver a finales de los 40 y a comienzos de los 50, pero se topó con que tenía que ser depurada por haber pertenecido a la logia masónica Reivindicación. A diferencia de otros exiliados, ella se negó a declarar por un delito legalísimo cuando se cometió. Así, por principios, se quedó en el exilio para siempre.

En 1955 se instaló en Lausanne (Suiza), trabajando en un bufete hasta que perdió la vista. Murió de cáncer y de nostalgia en abril de 1972 y mandó que sus restos fueran incinerados en San Sebastián, donde se hallaba al instaurarse la II República.

Concha Fagoaga y Paloma Saavedra, en su reedición de El voto femenino y yo, en 1981, citan una carta de Clara Campoamor en 1959 a Martín Telo: «Creo que lo único que ha quedado de la República fue lo que hice yo: el voto femenino».
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Históricamente es notable la falta de protagonismo femenino en todos los campos: la invisibilidad de la mujer es un buen recurso para negarle identidad; lo que no se nombra no existe, no está. Enmendémoslo.

viernes, 20 de febrero de 2009

El reino de los cielos. 2005. Ridley Scott.


El film nos traslada al siglo XII, al tiempo de las Cruzadas. Godofredo de Ibelin (Liam Neeson), caballero reconocido por el rey de Jerusalén y comprometido con el mantenimiento de la paz en Tierra Santa, emprende la búsqueda de su hijo ilegítimo, Balian (Orlando Bloom), joven herrero francés que llora la pérdida de su mujer y su hijo. Balian cede ante su dolor y se une a Godofredo en su misión sagrada. Tras la muerte de su padre, hereda su tierra y su título en Jerusalén, ciudad en la que los cristianos, musulmanes y judíos han conseguido alcanzar una convivencia pacífica durante la tregua entre la Segunda y Tercera Cruzada. Nos encontramos en el año 1186. Con una integridad inquebrantable y bajo noble juramento, Balian se encuentra en una nueva tierra, sirviendo a Balduino IV, y atraído por la enigmática hermana de éste, la princesa Sibylla (Eva Green). Allí, en Jerusalén se convertirá en el más heroico y honorable de los caballeros y tendrá que proteger a su pueblo de las fuerzas opresoras de Saladino.

Está dirigida por el director británico Ridley Scott, se estrenó en 2005 y su puesta en escena es espectacular. Fue parcialmente rodada en España, teniendo especial protagonismo el castillo de Loarre, Huesca.

jueves, 19 de febrero de 2009

Juana la Loca.

Juana la Loca. Francisco Pradilla. 1877. Museo del Prado. Óleo sobre lienzo.



En diciembre de 1506 una mujer embarazada de 8 meses anda a pie, por los campos de Castilla. Marcha detrás de un cortejo silencioso que a la luz de las antorchas porta un ataúd. En él van los restos de su joven marido, muerto 3 meses antes. La mujer lleva al cuello, colgada de una cinta negra, la llave del féretro. El cortejo no para en las ciudades, ni en los pueblos, ni en las posadas, ni en los conventos de monjas, ni en ningún lugar donde pueda encontrarse una joven. A la viuda la acompañan landsquenetes (soldados alemanes) y con antorchas, algún fraile y mujeres mayores. Ella lleva el rostro cubierto por un velo, pero todos saben que esa mujer que se esconde tras un velo negro es la más rica y poderosa del mundo. Es doña Juana I de Castilla que, huyendo de la peste declarada en Burgos, lleva a su marido don Felipe I a enterrar a Granada, junto a la reina Isabel la Católica.
Los títulos de esa mujer loca son muchos, muchísimos: heredará los reinos de Castilla, Aragón, León, Navarra, Granada, Valencia, Galicia, Murcia, Sevilla, Jaén, Toledo, Algeciras, los Algarbes y Jerusalén; el condado de Barcelona; los señoríos de Molina, Vizcaya y Álava; los ducados de Atenas y Neopatria; heredará las plazas del Norte de África y las inmensas Indias hasta entonces descubiertas. Pero como si toda la gloria política y militar que alumbraba el nacimiento de la Casa de España debiera tener su contrapartida maldita, los herederos de Isabel y Fernando han ido muriendo uno a uno, hasta llegar a esta mujer que se niega a ayudar al nacimiento de su propia hija porque su padre ya no podrá verla. Ya no le importan los vivos. Y tampoco sus hermanos muertos.El primero en morir fue el príncipe Juan, con 19 años, recién casado con Margarita de Austria y a la que dejó embarazada, pero abortó. La mayor de las hijas de los reyes, Isabel, reina de Portugal tras su matrimonio con Manuel I, heredaba automáticamente la Corona de Castilla, pero no la de Aragón, donde regía la Ley Sálica. Fernando estaba a punto de cambiarla cuando María tuvo un hijo, Miguel, que se convertía en heredero de las tres coronas: Castilla, Aragón y Portugal. Pero Isabel murió un año después, en el segundo parto y poco después murió también el príncipe Miguel en Granada, donde lo habían llevado sus abuelos Isabel y Fernando parra cuidarlo.
Después de Juan, Miguel e Isabel, la primera en la línea de sucesión de la Corona de Castilla -y de Aragón, si su padre Fernando así lo decidía- era Juana, casada con Felipe de Habsburgo, llamado El Hermoso, primogénito del emperador de Alemania. Sin embargo, a Isabel, que nunca se recuperaría de la muerte del príncipe Juan, al que desde niño llamaba «mi ángel», y a su esposo, el aún vigoroso y astuto Fernando, le producía horror que su inmenso legado terminara en las manos de Juana, porque su estado mental la incapacitaba para el ejercicio de la función regia. Y así como el príncipe Juan habría sido tutelado por los reyes, lo mismo que el príncipe Miguel e, incluso, Manuel de Portugal, al que muerta Isabel dieron en feliz matrimonio a su hija María, el marido de Juana no iba a dejar reinar a su mujer ni a sus suegros.
La madre portuguesa de Isabel se volvió loca y su hermano Enrique solía meterse en los bosques a hablar solo para tranquilizar su espíritu. Paradójicamente, Juana nació clavada a su abuela paterna, Juana I de Aragón, de la familia de los Enríquez, Almirantes de Castilla.

De niña fue muy estudiosa -hablaba latín, afición tardía de su madre- y entregada a la devoción. Era muy extremosa en sus penitencias y hasta quiso meterse a monja. Sus padres la casaron a los 16 años con Felipe, hijo mayor de Maximiliano I de Alemania y de María de Borgoña, que acababa de morir convirtiéndolo en soberano de Flandes. No tenían los Habsburgo ni una pequeña parte de las posesiones españolas pero eran muy ricos y vivían con un lujo que a los Reyes Católicos, austeros, les parecía exagerado y hasta repulsivo.
Fue casarse y empezar el escándalo. Apenas se conocieron, el 21 de agosto de 1496 en Lille, quisieron meterse en la cama, así que hubo que buscar a un cura y adelantar la boda. Felipe era muy mujeriego y al principio la pasión de su joven esposa le divirtió; luego le cansó y finalmente le horrorizó, porque incluía unos celos morbosos que sólo calmaba el tálamo. Juana abandonó sus prácticas religiosas.
Por vigilar al marido, ya fuera de cuentas, tuvo a su primogénito Carlos en un retrete. Antes de nacer su segundo hijo, Fernando, llegaron a España como príncipes de Asturias y se manifestó el desdén de Felipe por sus suegros. Tras el parto, quisieron sus padres cuidarla algún tiempo en el Castillo de la Mota, por apartarla de quien tan loca la volvía, pero escapó descalza tras su marido en plena noche, insultó a su madre e hizo tales disparates que tuvieron que dejarla ir. Murió Isabel en 1504, dejándola como heredera. Volvieron a España y Felipe se apresuró en mostrarla como loca a los nobles castellanos para incapacitarla. La forzó a recibirlos casi a oscuras, con una caperuza negra ocultándole el rostro, pero tuvo uno de sus raptos de lucidez y los reconoció a todos, hablando muy cuerdamente. De ahí viene la leyenda de que su locura era un ardid para quitarle el trono. Caló en el pueblo pero no en quienes la conocían.Pronto se dividió el reino entre los partidarios de Felipe y Fernando, como rey o regente. Juana encadenaba embarazos y depresiones. Felipe se apoyó en Francia para aislar a Fernando pero éste rompió el cerco casándose con Germana de Foix (como un día dijera mi profesor: “mujer de peso en todos los aspectos”), sobrina carnal del rey francés. Durante un tiempo, Fernando le dio a su yerno cuerda donde ahorcarse y cuando ya los nobles suspiraban por su autoridad, Felipe murió tras beberse un cántaro de agua helada en un frontón. Fernando volvió como regente y los nobles acudieron a rendirle pleitesía. También Juana, con su féretro, acudió a besarle la mano.
No había forma de apartarla del muerto. La dejaron por imposible pero entró en una de sus crisis de suciedad (en la Edad Moderna asearse era un acontecimiento) y tuvieron que recluirla en el castillo de Tordesillas, con el ataúd de Felipe a la vista en una iglesia cercana. Así fueron pasando los años, murió su padre en Madrigalejo, en 1516. Vino su hijo Carlos y también le prestó acatamiento, pero nadie pensó en rescatarla de su oscura vida hasta la rebelión de los Comuneros, que trataron de reponerla en el trono como reina legítima. Pero entre sus viejas manías estaba la de no firmar ningún papel y no consiguieron su autorización para nada serio. Probablemente, eso evitó una larga guerra civil.
Carlos se dio cuenta entonces del peligro y ya no hizo nada por sacarla de la reclusión. Rara vez la visitaban sus hijos y alternaba periodos de lucidez sombría y de arrebato, en los que tenían que asearla a viva fuerza. Dormía vestida, con la llave del ataúd al cuello, por si alguien quería sorprenderla. Pasaron hasta 46 años de encierro, pero en la Semana Santa de 1555 recobró la lucidez, como hizo su abuela también antes de morir.
Mandó que la enterraran con Felipe en Granada y dejó este mundo reconciliada con todo y con todos. En la memoria popular quedó el nombre de Juana la Loca y los románticos pintaron su desvarío junto al ataúd. Pero casi nadie recuerda ya que fue la primera reina de España.

lunes, 16 de febrero de 2009

LA LEYENDA NEGRA ESPAÑOLA.

Se designa así a la corriente de opinión antiespañola que se desató en Europa durante los siglos XVI-XVII. Comenzó siendo una crítica a los abusos cometidos en la conquista de América y derivó luego hacia una crítica general del imperialismo español, en particular de la política de Felipe II.
La leyenda negra es un término inventado por Julián Juderías, un funcionario del Ministerio de Estado, colaborador del Instituto de Reformas Sociales, más tarde académico de la Historia, que en un concurso literario celebrado en 1913 presentó un libro, que sería premiado, con el título: La Leyenda negra y la verdad histórica.
El contenido de la llamada leyenda negra debe matizarse separando el conjunto de opiniones negativas vertidas sobre España en función de la labor española en América de las que inciden específicamente en la valoración de la política, la cultura o el carácter españoles.
Las críticas negativas sobre España, unas veces cargadas ciertamente de malevolencia despectiva, otras, expresión de banales y estúpidos tópicos, son la derivación de muchos factores: desde nuestro aislamiento histórico generador de ignorancias y desconocimientos recíprocos a la prepotencia de una época –los siglos XVI y XVII– en que la hegemonía española en Europa provocó no pocas envidias y resentimientos.
Si en el siglo XVI la hegemonía imperial española suscitó críticas de carácter esencialmente político-religioso en los siglos XVII y XVIII, la agresividad europea hacia España se proyectó hacia la antropología –el carácter español– y en el siglo XIX la imagen española en Europa se frivoliza y las viejas acusaciones se acaban diluyendo en tópicos andalucistas muchas veces delirantes. Las críticas también varían según los países.
Hacia 1540, el modelo político diseñado por los erasmistas consejeros de Carlos V de una Europa identificada con el principio de la Humanitas cristiana regulada por el Emperador, está en crisis. La escalada protestante y las primeras agitaciones sociales del Estado moderno junto al progresivo avance de las conciencias nacionales, condenaron la idea imperial y europeísta al fracaso.
La Europa renacentista sería ahogada por la irrupción de las nacionalidades, unas nacionalidades que, en buena parte, alimentarán su identidad en función de la propia competencia con los demás.
No ha sido precisamente demasiado integradora la actitud española hacia los elementos extraños. Por lo pronto se condenó a judíos y moriscos, tan españoles como los cristianos viejos, al extrañamiento con la represión y la expulsión como último acto de liquidación del problema racial-religioso que fue conceptualizado como nacional. El concepto reduccionista nacional católico de España pasaba por la descalificación histórico-nacional de los otros, los no cristianos.


Las fuentes clásicas de la leyenda negra.

- Casiodoro de Reyna, alias Reginaldo González Montano, alias Raimundo González de Montes (1520-1594): Exposición de algunas mañas de la Santa Inquisición española (1567). La obra fue escrita en latín y publicada por primera vez en Heidelberg.
La identidad de González Montano sigue siendo un misterio. Podría tratarse de un monje jerónimo perteneciente al convento sevillano de San Isidro del Campo. Acusado de difundir las ideas luteranas y exiliado en 1557, fue llamado "heresiarca" o "maestro de herejes" en el Auto de Fe de Sevilla, el día 23 abril de 1562.

- John Foxe (1516-1587): El libro de los mártires (1554). John Foxe era un exiliado de la Inglaterra de María Tudor en Holanda. La obra original lleva el título en inglés Acts and Monuments, comúnmente conocida como El libro de los mártires. Foxe subraya la indefensión jurídica de los acusados y critica a los inquisidores que, bajo el manto de la religión, no buscan más que su lucro privado. Los españoles son pintados como víctimas de la Inquisición, para él el gran “malo” es el Papa.

- Guillermo de Orange-Nassau, príncipe de Orange (1533-1584): Apología (1580). La política de Felipe II en los Países Bajos llevó a que Guillermo organizara un fuerte movimiento contra la opresión española. Fue líder de la Revuelta de los Países Bajos y escribió una serie de panfletos contra Felipe II, el más famoso es Apologie ou Defense du trés ilustre Prince Guillaume, en el que se basó la Leyenda Negra contra España. Guillermo de Orange acusa a Felipe II de bígamo, del asesinato de su propio hijo, el príncipe don Carlos, y de su mujer, Isabel de Valois, así como de tirano, adúltero e incestuoso. Guillermo de Orange fue el padre de la patria holandesa y enemigo declarado del rey español Felipe II.

- Antonio Pérez (1540-1611): Relaciones (1594), obra publicada en español en Londres bajo el pseudónimo de Rafael Pelegrino. Era un alegato personal contra Felipe II, al que ve culpable en asuntos tales como el asesinato de Escobedo, secretario personal de don Juan de Austria. A Felipe II se le atribuían los defectos de orgullo, crueldad, lascivia e incluso el de estar “contaminado” por la sangre judía o mora. A medida que el poder español penetraba en Europa, se extendía con él también la leyenda negra. Por las Relaciones de Pérez se deduce la culpabilidad del rey en asuntos tales como el asesinato de Escobedo, secretario personal de don Juan de Austria, al que el mismo Antonio Pérez había hecho quedar a los ojos del rey como un traidor que en realidad Escobedo nunca fue.

A todo esto hay que añadir los hechos protagonizados por el Duque de Alba (1507-1582) durante la época en que fue gobernador de Flandes, quien dedicó sus esfuerzos a aplicar medidas represivas y crueles, como la instauración del sangriento Tribunal de los Tumultos, que en seis años condenó a muerte a más de mil personas, entre las que se encontraban los populares condes de Egmont y Horn, (inmortalizados por Beethoven en la obertura Egmont como símbolo de libertad).

- Fray Bartolomé de las Casas (1484-1566): Brevísima relación de la destrucción de las Indias (1578). De las Casas ha sido considerado tradicionalmente el padre de la leyenda negra americana. Participó en la conquista de Cuba en 1512. En 1514 dejó sus actividades como encomendero por la impresión que le dejó la matanza de los indios de Caonao y el suplicio al que fue sometido el cacique Hatuey. Desde entonces empezó a ocuparse de la defensa de los indios. Vuelto a España, se entrevistó con el Rey Católico poco antes de la muerte de éste. En 1522 ingresa en la orden de los dominicos. Logró el apoyo del cardenal Cisneros (regente desde 1516) para llevar a cabo alternativas al régimen colonial español en América. Al mismo tiempo, escribía sus obras: Historia General de las Indias (1527-1562), Apologética Historia y su obra más conocida Brevísima relación de la destrucción de las Indias, escrita antes de ser nombrado obispo de Chiapas y antes de su polémica jurídica con Ginés de Sepúlveda. La obra de Bartolomé de las Casas fue prohibida por la Inquisición en 1660.

En el triunfo de la leyenda negra ha coincidido varios hechos: en primer lugar, la ignorancia y mala fe de cuantos han asignado a los españoles adjetivos muy duros y humillantes, tales como holgazanes, cobardes, torpes, lujuriosos, incultos y ultramontanos. Tampoco debe perderse de vista la gran credulidad por parte del pueblo ignorante capaz de creerse todo lo que otros han propagado, aunque sea absurdo. Y por último, el victimismo de los propios españoles al defender que Europa siempre ha despreciado y vilipendiado a España.

Actualmente la investigación histórica desapasionada ha desmentido la leyenda negra. Se reconoce el valor de la evangelización y colonización de América y el espíritu avanzado de las leyes que rigieron aquella empresa. También la figura del rey Felipe II ha sido perfilada con objetiva precisión, así como los sucesos de su reinado, llegando a interpretarlo como una especie de Edad de Oro.

sábado, 14 de febrero de 2009

GEORGE FREDERIC HAENDEL.

Georg Friedrich Händel (Halle, 1685 – Londres, 1759) fue un compositor de origen alemán, posteriormente nacionalizado inglés, considerado una de las cumbres del Barroco y uno de los mejores y más influyentes compositores de la música occidental… (y aquí lo dejo que en internet abundan las biografías del mismo). Fue quien compuso, dentro de la Suite en Re Menor para clave, una Sarabanda que se ha convertido en una de sus piezas más populares. Se trata de una danza lenta, majestuosa e imponente, que no tiene relación alguna con la rápida danza con el mismo nombre, que en las postrimerías del siglo XVI fuera prohibida por Felipe II de España por su carácter lascivo.

lunes, 9 de febrero de 2009

El último emperador (1987). Bernardo Bertolucci.




China, 1908. Pu Yi, un niño de tres años, es arrancado de los brazos de su madre y conducido a la ciudad prohibida para convertirse en el Hijo del Cielo. Al poco tiempo, se proclamará la República y el niño emperador, prisionero dentro de los recintos reales, se convertirá en una mera figura decorativa. Comienza una nueva era para China y para Pu Yi que le deparará el exilio, la cárcel y, finalmente, el olvido, trabajando como jardinero en los lugares desde donde gobernó el gran imperio chino.

jueves, 5 de febrero de 2009

La escuela veneciana: Giorgione, Tiziano, Veronés, Tintoretto.


..................................Las bodas de Caná. 1577-?............................

La escuela veneciana de los Bellini y Carpaccio, caracterizada por el color, perdura en el s. XVI con Giorgione, Tiziano, Veronés y Tintoretto, que abren nuevos caminos, que llegan al Barroco. Venecia es el marco ideal para esta pintura: es una ciudad acuática de sorpresas y matices neblinosos, abierta a visitantes de todos los países, con sus ropajes exóticos y coloristas, propios de una sociedad rica, alegre y festiva.

Son los rasgos de esta etapa:
- La preeminencia del color, con tonos cálidos.
- La importancia de los temas secundarios: la anécdota, el detalle.
- La exaltación de la riqueza: palacios, procesiones, fiestas, ropajes.
- La contemplación poética del paisaje, con el casi romanticismo de Giorgione y Tiziano.

Giorgione (1478-1510) es un enigmático pintor, autor de pocas obras, aunque de extraordinaria calidad y misterio, entre la mitología y el paisaje. Destacan La tempestad y Concierto campestre (elaborado con Tiziano).

Tiziano (1489-1576) es un clasicista (con algunos pequeños y ocasionales rasgos manieristas) y destaca como el gran retratista, con una composición que equipara al retratado con el paisaje y los detalles, con obras como el retrato ecuestre de Carlos V en Mühlberg y el de Isabel de Portugal; con desnudos de formas blandas y redondas, como en la Venus de Urbino, Venus y el Amor, y Dánae. En la Bacanal aúna lo mitológico y lo social, la alegría, el desnudo femenino, el paisaje luminoso, las telas lujosas, el detalle del jarro central. Sus temas religiosos son contenidos, pero en su Entierro de Cristo consiguió efectos intensos con el color, como el amarillo del cuerpo de Cristo en contraste con el manto azul de la Virgen. En sus últimas obras evolucionó a la melancolía, con una factura más pastosa, de manchas más que de formas, como en el Autorretrato.

Veronés (1528-1588) pinta el lujo, las fiestas en palacios y jardines maravillosos, con complejas arquitecturas de mármoles blanquísimos, con numerosas figuras envueltas en bellos ropajes, las mujeres con sus joyas y cabelleras. Sus efectos pictóricos son extraordinarios. En su Venus y Adonis el desnudo de Tiziano ha sido sustituido por un semidesnudo. En las Bodas de Caná extrema el anecdotismo, siendo en esto el gran heredero de Bellini y Carpaccio.

Tintoretto (1518-1594) es un puente hacia el Manierismo e incluso el Barroco, con sus luces violentas, contrastes en claroscuro, escorzos, movimiento tenso e inestable, paisaje romántico, profundidad en base a niveles de distinta luminosidad. Todo esto se observa en el Lavatorio de los pies. En sus cincuenta obras en la iglesia de San Rocco su bajo ángulo de visión resalta la profundidad y lejanía. Influirá mucho en El Greco y los pintores barrocos.


sábado, 31 de enero de 2009

GIAN LORENZO BERNINI (1598-1680).



Si en el Renacimiento se dieron varios casos de artistas polifacéticos, entre los cuales el más destacado fue el Miguel Ángel, también en la época barroca encontramos un personaje semejante, Gian Lorenzo Bernini (1598-1680), que cultivó las tres artes mayores y fue también escritor e incluso diseñador de escenografías teatrales, sin olvidarnos de sus aportaciones en el campo del urbanismo.

Bernini nació en Nápoles, hijo de un padre escultor que le enseñó el oficio, pero pasó la mayor parte de su vida en Roma, donde adquirió fama y riquezas como quizás ningún otro artista barroco italiano. La razón de ello es bien sencilla: cuando contaba 31 años fue designado arquitecto pontificio por Urbano VII y desde entonces contó ininterrumpidamente con la protección de otros seis papas más, lo que le permitió desarrollar sín problemas sus múltiples capacidades artísticas en la Ciudad Eterna. Pero no sólo realizó obras para el papado. Aún tuvo tiempo de atender numerosos encargos particulares.

Como arquitecto, y fruto de sus trabajos en el Vaticano, son dos de sus más conocidas realizaciones: de un lado, el famoso Baldaquino de San Pedro, situado en el centro de la basílica, justo sobre el lugar en el que se halla la humilde tumba del primer apóstol. Aquí el joven Bernini se aleja de las formas renacentistas y manieristas hasta entonces predominantes y recurre al empleo de la columna salomónica, proclamando el éxito de la nueva estética barroca, parejo al que él mismo obtuvo como autor. De otro lado, unos años después Bernini levanta la columnata que cierra la plaza con su forma elíptica, pero que al mismo tiempo se abre para recibir a las multitudes que acuden a la llamada del pontífice. Incluso unos años después, y de nuevo dentro del templo, nuestro artista realizaría la Cátedra de San Pedro, una especie de altar relicario en el que se guarda la silla que pretendidamente usó el primer papa de Roma.

Fuera del Vaticano Bernini levanta la iglesia de San Andrea en el Quirinal, para los jesuítas, que pese a su reducidas dimensiones podemos considerar una de las muestras más hermosas de la arquitectura barroca, con una planta oval centrada y un ingenioso juego de luces. Hasta la misma disposición de la entrada (en un extremo del eje menor de la elipse) contribuye a crear el efecto escenográfico que Bernini pretendía.

Igualmente variada es la producción escultórica del arquitecto pontificio. Es ya un tópico afirmar que la quintaesencia de lo que el Barroco significó en escultura se encuentra en su obra del éxtasis de Santa Teresa, en el que combina las diversas artes en la búsqueda de efectos puramente teatrales. Pero desde el San Longinos de su primera época hasta los ángeles pasionarios del puente de Sant´Angelo en Roma, hay toda una evolución estilística y unas sorprendentes realizaciones: retratos de todo tipo, conjuntos funerarios, imaginería religiosa, obras de contenido mitológico... sin que nos olvidemos de las espectaculares fuentes que diseñó y que hoy son objeto de la atracción preferente de los millones de turistas que acuden a Roma.


............"Elefante obeliscóforo". Roma............

Pero hay en esa ciudad una obra de Bernini menos conocida, el llamado "elefante obeliscóforo" (1667) y que, en su aparente sencillez, sintetiza bastante bien lo que debió ser la mentalidad estética de Bernini. Un obelisco traído desde Egipto (realizado hacia el 580 a.C.) es llevado a lomos de ese animal. No sé si Bernini habría visto alguna vez un elefante en vivo (supongo que sí), pero tan amante como era de las curvas, en este caso se le fue la mano con la longitud de la trompa. El Barroco aquí se impone a la mera realidad.





Información obtenida de:
http://aprendersociales.blogspot.com/

miércoles, 28 de enero de 2009

'El Coloso' no es de Goya.



El cuadro llegó al Prado en 1931 procedente de un legado particular y desde entonces estuvo considerado como obra del Goya moderno. Con el paso del tiempo surgieron voces críticas que afirmaban que no pertenecía a Goya, sino a algún discípulo suyo, no estaba firmado por el maestro, no se conocía su cronología exacta, no aparece citado en ninguna documentación de la época del propio Goya. Así fue como en junio de 2008 el rumor que corría entre los especialistas en pintura salto a la prensa, y el Museo del Prado afirmaba que "casi seguro" no se trataba de obra de Goya, avanzando unos estudios que se estaban realizados y que se acaban de publicar.
Tras unos meses, El Prado hizo el lunes 26 de enero público lo que ya se sospechaba desde 1991, cuando se organizó la exposición “Goya. El capricho y la invención”: que “El Coloso” no pertenece a Goya. Para ello ha sido determinante el descubrimiento de las iniciales “AJ”, pertenecientes posiblemente a Asensio Julià (discípulo de Goya), en el cuadrante inferior izquierdo de esta pintura por parte de José Luis Díez -jefe de Conservación de pintura del siglo XIX.

Manuela Mena, jefa de Conservación de Pintura del siglo XVIII y de Goya, aludió en junio de 2008 a cuestiones "estilísticas" para constatar que la obra "se aleja de Goya completamente". Pues se ha corroborado la existencia de "pinceladas dudosas", "incoherencias luminosas", "falta de precisión" y "trazos no acabados" lo que ha llevado a desvincularla del pintor aragonés.
Además, "La radiografía reveló una composición diferente bajo la que hoy conocemos ya que el gigante aparecía de frente con el brazo izquierdo apoyado en la cadera y el derecho por detrás de la cabeza del coloso actual. Además hay otro ajuste fundamental en esta última pues se le quedó estrecha la cintura y la aumentó", dijo Manuela Mena quien recordó, por el contrario, que Goya siempre tenía en su cabeza perfectamente definidas sus composiciones que trasladaba al lienzo como tales.
Asimismo, la jefa de Conservación del Prado, aludía al paisaje que aparece en 'El Coloso', "ligeramente sucio" y lo comparó con otros de Goya, "siempre claros y naturalistas", como puede verse en 'La fabricación de pólvora y balas' o en 'Las Lavanderas', por ejemplo. "Las nubes que cubren la cintura del Coloso han sido realizadas a espátula con una mezcla de blanco, azul y rosa, algo que no se ve en Goya", añadió.
La anatomía del personaje central ha sido otro de los argumentos de la especialista para asentar su teoría: "El brazo del Coloso es una de las zonas menos cercanas a Goya de toda la composición ya que es efectista y no define la anatomía con el conocimiento que desgranó Goya", dijo. A ello sumó las "incoherencias luminosas" que presenta ese brazo.
Manuela Mena se centró también en el resto de personajes y detalles que completan la composición y llamó la atención sobre un hombre que cae "del revés" del caballo ("jamás lo pintó Goya así"), la falta de terminación de las manos, brazos y piernas y la "enorme cantidad de pinceladas dudosas y escasa precisión" en la realización de una tartana.
La manada de toros que aparece en el lienzo está realizada a base de "pinceladas sueltas que se entrecruzan y que no acaban de terminar esas figuras", por otro lado bien conocidas y rematadas los cuadros de Goya. Lo mismo ocurre con el burro, "que parece de peluche" frente a los asnos pintados por el aragonés "perfectos en la definición del animal", indicó Manuela Mena.
Finalmente, todo lleva a la conclusión de que la obra se trata de un "pastiche" es decir una formada a partir de detalles copiados de otras obras, inspirada, claro está, en cuadros y grabados de Goya, como la estampa de "El coloso" de la serie de "Los desastres de la guerra".




Información obtenida de varios diarios: La Vanguardia y El País.